viernes, 29 de octubre de 2010

APUNTES ACERCA DEL GÉNERO LÍRICO

ELEMENTOS DEL GÉNERO LÍRICO

El género lírico es aquel en que el poeta canta sus propios sentimientos. Es de carácter subjetivo porque la fuente, el sujeto de la inspiración, es el poeta mismo.
El nombre de lírico viene de los griegos, que cantaban estas composiciones al son de la lira.
Para el análisis de una obra lírica debemos conocer algunos elementos que le son propios.

Hablante lírico.- Es un ser hecho de lenguaje, diferente al poeta, a través del cual este expresa sus sentimientos y emociones.

Ejemplo: 
                             Yo no quiero que a mi niña
golondrina me la vuelvan.
                                               Hablante lírico: Una madre

Madre, cuando sea grande
¡Ay qué mozo el que tendrás!
                                               Hablante lírico: Un hijo


Actitud del hablante.- Es el modo de captar y mostrar la realidad. El hablante lírico puede entregar sus sentimientos a través de tres actitudes básicas:
a)      Actitud enunciativa: se hace presente cuando el hablante está casi contando algo. Generalmente se ocupan tiempos verbales en 1° y 3° persona. Observa más objetivamente aquello de lo que habla
b)      Actitud apostrófica es aquella en que el hablante se dirige a un “tú” al que interpela, al objeto que provoca su canto. Generalmente se usa en los himnos, las odas y los salmos.
c)      Actitud de la canción (carmínica). Es la más lírica de todas y la encontramos en las obras poéticas llamadas canciones. El hablante lírico se refiere preferentemente a su propia interioridad.
,
                       

Motivo lírico. Es cada  momento de una obra lírica en que se expresa la interioridad del hablante, los sentimientos y emociones que experimenta ante un objeto, elemento o aspecto de la realidad. Los motivos son vivencias para el alma humana. Son portadores de un mensaje espiritual. Pueden ser motivos líricos el amor, la Patria, la alegría frente a una actitud, la naturaleza, la angustia por el transcurrir de la vida, etc.
Ejemplo:
                        ¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
                        ¡Oh, cómo te deslizas, edad mía!
¡Qué mudos pasos traes, oh, muerte fría,
pues con callado pie todo lo igualas!
Motivo: Angustia del paso del tiempo que conduce inevitablemente a la muerte.

Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo,
por un beso…, ¡yo no sé
que te diera por un beso!
                                             Motivo: el amor.

Objeto lírico. Puede ser una persona, animal, cosa, objeto personificado que sirve al hablante lírico para expresar su interioridad.
Ejemplo:
                        Vosotras, las familiares,
                        inevitables golosas,
                        vosotras, moscas vulgares
me evocáis todas las cosas.
                                               Objeto: las moscas.

                        Porque es áspera y fea,
                        porque todas sus ramas son grises
yo le tengo piedad a la higuera.
                                               Objeto: la higuera.


 Lenguaje lírico. Recurre al lenguaje figurado (connotativo) empleando, en muchas ocasiones, las palabras con significados distintos a los verdaderos. El poeta utiliza diferentes figuras literarias o recursos para dar elegancia, belleza y profundidad a lo que dice.
Algunas  de las figuras literarias más usadas, son:

a)      Comparación. Recurso literario que consiste en destacar o establecer semejanzas entre los elementos (objetos, personas, animales, situaciones, hechos).
Este parecido se expresa a través de un nexo comparativo (como, así como, tal como, parece, tal cual…) o sin que este esté presente.

            Nubes vaporosas,
            nubes como tul,…                     (G. Mistral)

            La mujer y las flores
            son parecidas:
            mucha gala a los ojos
            y al tacto espinas.                     (Espronceda)


b)      Personificación. Recurso literario que consiste en atribuir acciones o cualidades a objetos o seres que no pueden realizarlas por no ser propias de su naturaleza.

La tierra está llorando.
Vamos callando.                       (P. Neruda)


c)      Metáfora. Consiste en establecer identidad, igualdad absoluta entre los elementos. La relación de identidad que se establece, significa que un elemento puede ser reemplazado totalmente por otro.
En la metáfora se puede mencionar uno solo de ellos porque, como son idénticos, basta referirse a uno para saber cuál es el otro. Otras veces el hablante (o narrador) nombra los dos elementos, pero dice que uno es el otro.
En la metáfora siempre hay como base una comparación de la que no se menciona el elemento comparativo.
Lo que en la comparación es semejanza, en la metáfora parece ser identidad. 


            Mil panderos de cristal
herían la madrugada.     (García Lorca)


d)      Hipérbole.  Es una exageración con la que el hablante lírico quiere destacar una característica de algo.
Esta figura literaria se usa mucho en el lenguaje coloquial y en la publicidad.
           
            Ese hombre tiene el corazón de piedra.

            Trescientas rosas morenas
             lleva tu pechera blanca.                       (G.Lorca)

e)      Hipérbaton. Consiste en la alteración del orden lógico de la oración. Se usa para destacar algo que interesa al hablante.

… Cuando por el monte oscuro
            baja Soledad Montoya.              (García Lorca)

           

f)       La repetición o reiteración. Se puede repetir una palabra o frase al principio, al medio o al final para dar mayor intensidad a los sentimientos.

¡Ay mis camisas de luto!
¡Ay mis muslos de amapola!     (García Lorca)

            Si se repite la conjunción y  la repetición se llama polisíndeton.
           
Todo se hunde en la sombra: el monte y el valle
y la iglesia y la choza y la alquería.        (A. Bello)

g)      La adjetivación. Muchos poetas usan el adjetivo para dar colorido, sonoridad y gusto al lenguaje.
Hay un grupo de adjetivos que reciben el nombre de epítetos por destacar cualidades propias o inherentes al sustantivo.

            El león fiero.
            La inocente paloma.
La blanca nieve.


h)      Sinestesia. Consiste en atribuir la percepción de algo por otro sentido que no es el natural.

Colores chillones (oído)
Dulces melodías (oído)
Ásperas palabras (oído)

                         De olores forestales

inundo mis sentidos       (Parra)
   



Métrica
La poesía,  manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, se expresa en verso o en prosa.
Se define como prosa la forma natural del lenguaje para expresarnos. Trasladada a la escritura, la reconocemos como todo texto escrito de la misma manera que hablamos, respetando todas las reglas y normas ortográficas existentes.
1.- El verso es el conjunto de palabras sometidas a medidas, ritmo y rima. Si tenemos una visión elemental de él, lo reconoceríamos visualmente en la escritura por su disposición en la página; las líneas no está totalmente ocupadas por las palabras. Llamamos verso a cada línea escrita de un poema. Es la unidad métrica menor con independencia poética. Su descripción y clasificación se hace de acuerdo al número de sílabas métricas que lo componen, como primer criterio, y a la distribución acentual, como segundo criterio.
                   Versos de arte menor:    Son los compuestos por ocho sílabas métricas o menos. Pueden ser:
·         Bisílabos:    2 sílabas. Son poco frecuentes en la literatura española, aunque fueron más utilizados en la época del Romanticismo, en combinación con otros tipos de versos.
·         Trisílabos:    3 sílabas. Al igual que el anterior, es poco frecuente. Se ha utilizado principalmente desde el siglo XVIII hasta la actualidad, combinado con otros tipos versos.
·         Tetrasílabos:    4 sílabas. Se ha utilizado desde la Edad Media, solo o combinado con otros versos, principalmente con versos de ocho sílabas en estrofas de pie quebrado.
·         Pentasílabos:    5 sílabas. También han sido utilizado desde la Edad Media, combinado con otros tipos de versos, y a partir del siglo XV de forma independiente.
·         Hexasílabos:    6 sílabas. Se utiliza desde la Edad Media en composiciones populares.
·         Heptasílabos:    7 sílabas. En la época del Renacimiento se utilizó frecuentemente combinado con versos de once sílabas. En el siglo XVIII también fue muy empleado.
·         Octosílabo:    8 sílabas. Es el verso más abundante en la poesía española. Se ha utilizado desde el siglo XI a la actualidad ininterrumpidamente.
Versos de arte mayor:    Versos de nueve sílabas métricas o más. Pueden ser:
·         Eneasílabos:    9 sílabas. Aparece en estribillos de poemas y canciones populares de los siglos XV al XVII, aunque su empleo aumento en los siglos posteriores.
·         Decasílabos:    10 sílabas. Es de uso poco frecuente, y se utiliza en combinación con otros tipos de versos.
·         Endecasílabos:    11 sílabas. Antes del siglo XVI se utilizaba esporádicamente en España. Pero a partir de entonces adquiere gran importancia, al adaptarse a la poesía española el endecasílabo italiano, convirtiéndose en uno de los más utilizados en toda la poesía castellana. Existen distintos tipos de endecasílabos, según la posición en que se encuentren los acentos no estróficos (el estrófico va siempre en la sílaba décima): el endecasílabo sáfico (lleva acentos en la 4ª y 6ª u 8ª sílabas), endecasílabo melódico (lleva acentos en 3ª y 6ª sílabas), endecasílabo heroico (lleva acento en 2ª y 6ª sílabas), endecasílabo de gaita gallega (lleva acentos en la 1ª, 4ª y 7ª sílabas), etc... Ej:
·         Dodecasílabos:    12 sílabas. También se llamó verso de arte mayor, y fue muy utilizado en los siglos XIV y XV. Normalmente es un verso compuesto de dos hemistíqueos de seis más seis sílabas, o de siete más cinco sílabas, separados por una censura.
·         Tridecasílabo:    13 sílabas. Poco frecuente.
·         Alejandrino:    14 sílabas. Es el verso por excelencia del Mester de Clerecía (siglos XIII y XIV). Después, ha sido escasa su aparición hasta el siglo XIX, en los que fue utilizado por los poetas románticos.
·         Pentadecasílabos:    15 sílabas.
·         Hexadecasílabos u octonarios:    16 sílabas.
·         Heptadecasílabos: 17 sílabas.
·         Octodecasílabos: 18 sílabas.
·         Eneadecasílabos: 19 sílabas.
El ritmo de timbre lo marca la rima, que es la repetición total o parcial de ciertos fonemas al final de ciertos versos, a partir de la última vocal acentuada, o el acento estrófico. Existen dos tipos en la poesía española:
·         Rima consonante:    Donde sí son iguales todos los fonemas de dos o más versos, a partir de la última vocal acentuada. Se llama rima perfecta o total.
·         Rima asonante:    Donde sólo son iguales las vocales de dos o más versos a partir de la última vocal acentuada. Se llama rima imperfecta o parcial.
2.- LA ESTROFA:      Es el conjunto de dos o más versos cuyas rimas se distribuyen de un modo fijo. Es una unidad métrica superior al verso; se trata de una serie de versos con la misma estructura rítmica. La repetición de estrofas puede formar un poema.

2.2. PRINCIPALES TIPOS DE ESTROFAS.
Los principales tipos de estrofas de la poesía  son los siguientes (la rima va señalada con letras mayúsculas si es verso de arte mayor, y con letra minúscula si es verso de arte menor):
Pareado:    Estrofa de dos versos, de arte mayor o menor, que riman entre sí, con rima consonante normalmente (AA, aa). Ambos versos no tienen porqué tener el mismo número de sílabas. Se han utilizado a lo largo de toda la historia de la literatura española; especialmente en refranes y sentencias. Al pareado compuesto por dos versos de arte menor se le denomina aleluya.
                                    Aunque la mona se vista de seda,            
                                    mona se queda.                                       
                                                                            (Iriarte)    
Terceto:     Combinación de tres versos endecasílabos que riman primero con tercero y queda suelto el segundo (ABA). Se suele presentar en series en la que este segundo verso suele rimar con el primero y tercero del terceto siguiente, y así sucesivamente  (ABA-BCB-CDC-DCDC), añadiéndose un verso final para cerrar este tipo de encadenamiento. Su procedencia es de Italia, y apareció en la poesía española en el Renacimiento.
                                    Yo quiero ser llorando el hortelano               
                                    de la tierra que ocupas y estercolas,             
                                    compañero del alma, tan temprano.           

                                    Alimentando lluvias, caracolas                    
                                    y órganos mi dolor sin instrumento,           
                                    a las desalentadas amapolas                       

                                    daré tu corazón por alimento.
                                    Tanto dolor se agrupa en mi costado,
                                    que por doler me duele hasta el aliento.

                                                           (Miguel Hernández) 

Cuarteto:  Son cuatro versos endecasílabos, con rima consonante. Su esquema es ABBA. Llegó a España a mediados del siglo XVI.
                                    Una, dos, tres estrellas, veinte, ciento,
                                    mil, un millón, millares de millares,
                                    ¡válgame Dios, que tienen mis pesares
                                    su retrato en el alto firmamento!.

                                                        (Diego de Silva y Mendoza, conde de Salinas)                  
Cuarteta:  Cuatro versos octosílabos consonantes con esquema igual al serventesio: ABAB.
                                    Y todo un coro infantil
                                    va cantando la lección:
                                    mil veces ciento, mil;
                                    mil veces mil, un millón.

                                                        (Antonio Machado)
Copla:         Estrofa de cuatro versos de arte menor (normalmente octosílabos), con rima asonante en los versos pares y quedan sueltos los versos impares.
                                    Deixo amigos por estaños,
                                    deixo a veiga polo mar,
                                    deixo, en fin. canto ben quero...
                                    ¡Quén pudera no o deixar...!

                                                        (Rosalía de Castro)

  
Octava Real:    Formada por ocho versos endecasílabos, con rima alterna los seis primeros, y los dos últimos formando un pareado (ABABABCC). Su origen es italiano, y llego a nuestra literatura en el siglo XVI. También puede llamarse octava rima.
                                    ¡Pobre Teresa! Cuando ya tus ojos
                                    áridos ni una lágrima brotaban,
                                    cuando ya su color tus labios rojos
                                    en cárdenos matices cambiaban,
                                    cuando de tu dolor tristes despojos
                                    la vida y su ilusión te abandonaban
                                    y consumía lenta calentura
                                    tu corazón al par de tu amargura.

                                                                (José de Espronceda)
Décima o Espinela:    Llamada así su estructura fue fijada por el poeta Vicente Espinel (S. XVI-XVII). Consta de diez versos octosílabos consonantes, con el esquema ABBAACCDDC.
                                    ¿Dónde está ya el mediodía
                                    luminoso en que Gabriel
                                    desde el marco del dintel
                                    te saludó: -Ave María?.
                                    Virgen ya de la agonía,
                                    tu hijo es el que cruza ahí.
                                    Déjame hacer junto a ti
                                    ese augusto itinerario.
                                    Para ir al monte del Calvario
                                    cítame en Getsemaní.

                                                                           (Gerardo Diego)

Determinadas combinaciones de los distintos tipos de estrofas, dan lugar a los poemas estróficos, de los cuales los principales son los siguientes:
Soneto:       Estrofa de catorce versos endecasílabos consonantes, compuesto por dos cuartetos con la misma rima (ABBA ABBA), y seis versos que suelen formar dos tercetos (CDC DCD), aunque puede adoptar otras combinaciones.
                                    Cerrar podrá mis ojos la postrera
                                    sombra que me llevare el blanco día,
                                    y podrá desatar esta alma mía
                                    hora a su afán ansioso lisonjera;

                                    mas no, de esotra parte, en la ribera,
                                    dejará la memoria, en donde ardía:
                                    nadar sabe mi llama la agua fría,
                                    y perder el respeto a ley severa.

                                    Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
                                    venas que humor a tanto fuego han dado,
                                    médulas que han gloriosamente ardido,

                                    su cuerpo dejará, no su cuidado;
                                    serán ceniza, mas tendrá sentido;
                                    polvo serán, mas polvo enamorado.
                                                            
                                                                               (Francisco de Quevedo)
                                                                                                                   
Canción:    Poema con una estructura compleja, que varía según el poeta y la época. Básicamente se trata de una combinación de versos heptasílabos y endecasílabos en estrofas, llamadas estancias; donde la distribución de la rima es a gusto del poeta, pero una vez fijada en la primera estrofa, ha de respetarla en todas las estancias siguientes. Su origen es italiano y llegó a la poesía española en el Renacimiento.

                                    Esto, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora
                                    campos de soledad, mustio collado,
                                    fueron un tiempo Itálica famosa.
                                    Aquí de Cipïón la vencedora
                                    colonia fue. Por tierra derribado
                                    yace el temido honor de la espantosa
                                    muralla, y lastimosa
                                    reliquia es solamente.
                                    De su invencible gente
                                    sólo quedan memorias funerales,
                                    donde erraron ya sombras de alto ejemplo.
                                    Este llano fue plaza; allí fue templo;
                                    de todo apenas quedan señales.
                                    Del gimnasio y las termas regaladas
                                    leves vuelan cenizas desdichadas;
                                    las torres que desprecio al aire fueron
                                    a su gran pesadumbre se rindieron.
                    
                                                                                   (Rodrigo Caro)

Oda:                  composición poética creado con la intención de homenaje o exaltación de algo o alguien. Originalmente eran cantandas con el acompañamiento de algún instrumento musical.

                                         Los animales fueron
                                         imperfectos,
                                         largos de cola, tristes
                                         de cabeza.
                                         Poco a poco se fueron
                                         componiendo,
                                         haciéndose paisaje,
                                         adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
                                         El gato,
                                         sólo el gato
                                         apareció completo
                                        y orgulloso:
                                        nació completamente terminado,
                                        camina solo y sabe lo que quiere.
                                                              (Pablo Neruda)

Madrigal:    Es una canción más breve con carácter amoroso.

                                    Cubrir los bellos ojos
                                    con la mano que ya me tiene muerto,
                                    cautela fue por cierto,
                                    que ansí doblar pensastes mis enojos.
                                    Pero de tal cautela
                                    harto mayor ha sido el bien que el daño,
                                    que el resplandor extraño
                                    del sol se puede ver mientra se cela.
                                    Así que aunque pensastes
                                    cubrir vuestra beldad, única, inmensa,
                                    yo os perdono la ofensa,
                                    pues, cubiertos, mejor verlos dejastes.

                                                                                       (Gutierre de Cetina)


Poemas con estribillos:    Se trata de aquel poema donde uno o varios versos se repiten periódicamente, que llamamos estribillo. Existen diferentes tipos de estos poemas, pero los elementos comunes en todos ellos son: un estribillo inicial de dos a cuatro versos, que se van repitiendo total o parcialmente, una mudanza, copla o pie de cuatro versos o más, donde el último verso se llama verso de vuelta, y ha de rimar con el estribillo o con el verso de éste que se repita. Estos tipos de poemas se han utilizado desde la Edad Media hasta nuestro días.  
                          
                            Poderoso caballero
                            es don Dinero.

                            Madre, yo al oro me humillo;
                            él es mi amante y mi amado,
                            pues, de puro enamorado,
                            de contino anda amarillo;
                            que pues, doblón o sencillo,
                            hace todo cuanto quiero,
                            poderoso caballero
                            es don Dinero.
                            ...

                                                                             (Francisco de Quevedo)

                                                         


Existen poemas cuya estructura no es la combinación de los distintos tipos de estrofas antes explicados, sino que tienen su propia estructura, sus características, y en sí forman un poema. Estos poemas son denominados poemas no estróficos, siendo los principales los que a continuación se especifican.

Romance:    Junto al soneto, es el tipo de poema más empleado en la poesía española. Consiste en una serie indeterminada de versos octosílabos, aconsonantados en los pares y sin rima los impares. Su utilización comenzó en el siglo XV, y su origen, parece ser, está en la partición que se hacía de los versos de arte mayor en los cantares de gesta medievales. Dependiendo del número de sílaba que componga sus versos toma otros nombres; así los de versos heptasílabos se llaman romance endecha, los de versos hexasílabos romancillo, y sin son  versos de arte mayor, romance heroico.

                                            En Santa Gadea de Burgos
                                            do juran los hijosdalgo,
                                            allí toma juramento
                                            el Cid al rey castellano,
                                            sobre un cerrojo de hierro
                                            y una ballesta de palo.
                                            ...
                                                                                   (Anónimo)

Silva:    Serie ilimitada de versos heptasílabos y endecasílabos consonantes, rimados a gusto del poeta, y en la que pueden aparecer versos sueltos. La única condición es que las rimas no esté muy separadas. Es de origen italiano, y comenzó su utilización en la poesía española en el siglo XVI.

                                            Pura, encendida rosa,
                                            émula de la llama
                                            que sale con el día.
                                            ¿Cómo naces tan llena de alegría,
                                            si sabes que la edad que te da el cielo
                                            es apenas un breve y veloz vuelo?.
                                            Y no valdrán las puntas de tu rama
                                            ni tu púrpura hermosa
                                            a detener un punto
                                            la ejecución del hado presurosa.

                                                                                    (F. de Rioja)

Versos libres:    Poemas sin ningún esquema métrico fijo, es decir, no aparece ninguno de los ritmos explicados. Este tipo de poemas se basa en otro tipo de ritmo (disposición de las palabras, estructura sintáctica, ...) que es único para cada poema. Es la estructura básica de la poesía del siglo XX.



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